EL PAPA FRANCISCO EN MILÁN, UNA VISITA ENTRAÑABLE

A primera hora de la mañana del sábado, Francisco se ha trasladado en avión a la ciudad de Milán.

Su jornada comenzó con la visita a uno de los barrios mas pobres, donde entró en varias viviendas para saludar a las familias que las habitan. En una de ellas, al no encontrar a la dueña por estar ingresada en el hospital, el Santo Padre la llamó por teléfono y habló unos minutos con ella.

Después se trasladó a la catedral para tener un encuentro con los sacerdotes y consagrados de la ciudad, animándoles a seguir evangelizando porque “Evangelizar es una alegría” ha dicho Francisco.

Mas tarde ha almorzado y descansado unos minutos con los presos de la cárcel de San Vittore.

Acompañado de unos 100 presos, el Papa ha degustado arroz, milanesa, alcachofas y patatas fritas.

Uno de los reclusos, en nombre de todos, ha agradecido a Francisco la visita. Después el Santo Padre ha descansado unos minutos en una habitación de la cárcel.

También ha tenido un encuentro con mas de 40.000 confirmados, con sus padres y catequistas, en el estadio San Siro de Milán, donde les propuso tres cosas importantes: “Hablar y escuchar la sabiduría de los abuelos, jugar y hacer equipo con los amigos y la oración que es el hilo que lo une todo”

Esta entrañable visita de Francisco ha sido, como siempre, una muestra de su humanidad y sencillez.